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Tag: Biblioteca

Biblioteca presta libros de texto en línea

El nuevo servicio Préstamo de Libros Electrónicos que te ofrece la Biblioteca Emilio Rodríguez Demorizi te permite descargar el texto completo de las principales asignaturas de tu carrera desde cualquier lugar que tenga acceso a Internet

Seamos sinceros, no todos los días estamos de ánimo para andar por el campus cargando con nuestros libros de Cálculo o la Medicina de Harrison. Sin embargo, con el nuevo servicio de Préstamo de Libros Electrónicos de la Biblioteca Emilio Rodríguez Demorizi puedes solicitarlos prestados desde cualquier lugar con conexión a Internet e incluso hacer la descarga completa a tu dispositivo Smartphone y/o Android, Tablet o Ipad.

La nueva facilidad, a la que además tienen acceso los profesores, también te permite tener acceso a bibliografía complementaria de tus asignaturas. Todas las obras pueden ser tomadas en préstamo por 48 horas.

El proceso es sencillo:

  1. Entra a www.intec.edu.do/biblioteca y dentro del menú de Libros Electrónicos haz click en Préstamo en línea.
  2. Llena el Nombre de Usuario con tu matrícula (año, guión y número) y la Clave utilizando tu Pin de estudiante. En el caso de los profesores, el usuario es el número de cédula (con guiones) el código de la nómina y la clave de acceso es el código de nómina (8 dígitos) u número de cédula o pasaporte (sin guiones). Antes de iniciar la descarga, asegúrate de tener instalado en el equipo el programa Adobe Digital Edition. Descargar la aplicación requerida según el tipo de dispositivo.
  3. Puedes encontrar tus libros de texto buscando por categorías temáticas, autor o palabras del título.

Como se trata de un servicio virtual, que funciona de forma similar al presencial, la disponibilidad de libros dependerá del número de ejemplares o copias electrónicas disponibles en la Biblioteca. Debes recordar que terminado el plazo de préstamo, el libro se bloquea, y que si terminas de usarlo antes del plazo, puedes devolverlo para que otros de tus compañeros puedan consultarlo.

Si un libro no está disponible, ¡no te preocupes! La plataforma te presenta un formulario para reservarlo, que te avisa por correo electrónico cuando haya sido devuelto.

El Instituto Tecnológico de Santo Domingo (INTEC) a través de la Biblioteca Emilio Rodríguez Demorizi ha abierto un programa de adquisiciones con las editoriales más importantes del mundo para ofrecerte los libros completos que más te asignan tus profesores y en idioma español, incluyendo los de McGraw Hill y Cengage Learning.

El desarrollo de las colecciones de libros de texto y bibliografía complementaria es coordinado por la Biblioteca con las Áreas Académicas.

 Más ejemplares disponibles

Este servicio provee acceso a libros electrónicos (E-Books) en texto completo, los cuales respaldan los programas académicos de manera directa (libros de texto) o de manera indirecta (bibliografía complementaria). A través del portal Web de la Biblioteca es posible descargar estos libros en su computador o dispositivo electrónico y tomarlos en préstamo por 48 horas. El proceso de préstamo debe hacerse en línea. En caso de necesitarlo por un tiempo menor del estipulado puede proceder a realizar la devolución, en línea.

Manolo y su guagüita, parte de la historia del INTEC

La vida universitaria de los intecianos queda marcada por muchas cosas que, no necesariamente transcurren en las aulas, en la biblioteca o en las instalaciones de la institución. Surtirse de galletitas, dulces, jugos y misceláneos en el quiosquito de Manolo es una de ellas.

Desde el lunes 26 de febrero del 1980, Manolo se instaló en el puestecito de ventas que aún hoy forma parte de INTEC. Su historia inicia hace específicamente 32 años cuando un estudiante de Economía llamado Carlos Rodríguez, tuvo una mala experiencia como cliente del único quiosco que vendía en los alrededores de la universidad y a raíz de esto, decidió poner uno. Al materializar la idea se dio cuenta que no disponía de tiempo para atender el negocio, así que, decidió proponerle a Manolo (quien se crió en el área y era conocido por muchos de los estudiantes), que lo atendiera él.

Manolo Agramonte ha sido testigo de los cambios en la universidad. Foto: L. Rojas.
Manolo Agramonte ha sido testigo de los cambios en la universidad. Foto: L. Rojas.

Tiempo después, cuando Rodríguez culminó sus estudios, se fue al exterior y dejó a Manolo encargado del quiosco a cambio únicamente de que de las ganancias generadas, le enviara 300 pesos a su madre quien vivia en La Romana. Al transcurrir los años Rodríguez se estableció económicamente en Estados Unidos, y cedió el quiosco y todas las ganancias del mismo a Manolo, quien, en 1990 se casó, y desde entonces lo maneja y administra junto a su esposa.

“INTEC ha cambiado mucho en el tiempo que he estado aquí. El edificio Evangelina Rodríguez no existía, ni los Fundadores, ni la Biblioteca, ni el Bonó, esto era como una casa de familia”, cuenta Manolo con voz nostálgica al revivir aquellos tiempos. Recuerda también que el parqueo que hoy es conocido como “El hoyo”, era en ese entonces un enorme hueco que cuando llovía se llenaba de agua, y los muchachos solían bañarse en el.

“He visto pasar generaciones por aquí. Padres que fueron estudiantes y sus hijos que ahora, años después, también lo son”

Manolo relata que una de las cosas que más le satisface de estos años de trabajo, es encontrarse con estudiantes, que a pesar del tiempo, al verlo lo saludan y recuerdan con mucho aprecio. “He visto pasar generaciones por aquí. Padres que fueron estudiantes y sus hijos que ahora, años después, también lo son”.

A pesar de que ha considerado la idea de trasladarse a un local con mayor espacio, Manolo no piensa abandonar los alrededores del INTEC y dice estar satisfecho con el quiosco, pues gracias a él ha suplido las necesidades de su familia por mas de 30 años; tiempo que ha transcurrido frente a los ojos de estudiantes, egresados y colaboradores que lo han hecho parte de la vida Inteciana.

1,500 libros no pesan en una mochila

La Biblioteca del INTEC es la primera en República Dominicana en disponer de Kindles para prestarlos a sus estudiantes y profesores 

Eva Estévez, Joel Villalona, Angie Villanueva, Carlos Wázar y Denisse White cargan más de 1,500 libros en sus mochilas sin mucho peso extra. Fueron los primeros, de un grupo de 80 estudiantes de la materia Comunicación en Lengua Española I, que recibieron los primeros Kindles que la Biblioteca Emilio Rodríguez Demorizi ha puesto a disposición de los estudiantes del INTEC.

La Biblioteca del INTEC traspasa sus paredes y acerca el conocimiento y la cultura a los e-readers en formatos más convenientes, portables y de calidad.

Unos 100 Kindles formarán parte de los servicios regulares de la Biblioteca. Por el momento la mayoría están en manos de los estudiantes del profesor Manuel Matos Diedoné, como parte del Proyecto Aula Virtual, una experiencia piloto que este trimestre desarrolla el tema “El Senado en República Dominicana” con diferentes lecturas, entre ellas Cartas a Evelina (de Francisco Moscoso Puello) y Muerte constante, Más allá del amor (García Márquez).

Los dispositivos tienen libros de autores clásicos, nacionales e internacionales, con una amplia variedad de temas: ciencia, literatura, filosofía y política, organizados por autor y por título.

Cuentan además con la Constitución de la República Dominicana (en formato electrónico y en audio), la Estrategia Nacional de Desarrollo (END) y la ley que la formaliza, el Plan Decenal de Educación Superior y el último informe del Censo Nacional de la Oficina Nacional de Estadística (ONE).

Con una biblioteca en las manos, ¡cualquier momento y lugar son perfectos para leer!

¿Cómo solicitar los Kindles?

Los interesados pueden retirar sus dispositivos en la Sala de Referencia de la

Biblioteca con su carnet de estudiante. Los Kindles se prestan por una semana y en orden de solicitud si no hay disponibles al momento de pedirlos. En cuanto hay aparatos devueltos, se contacta a los interesados de la lista.

Quien tenga alguno de los siguientes dispositivos propios: Kindles, Nook, Ipad, Google Nexus, Kyros, Microsoft Surface, Samsung Galaxy, Archos, tablets, etc., solo debe llevarlo a la Sala de Referencia de la Biblioteca, donde podrá elegir los e-book de la lista disponible y descargarlos en su equipo personal.

Luego no tienes que regresar a “devolverlos” porque cuando se cumpla el período de préstamo, automáticamente dejarán de estar disponibles.

¿Qué hace el Rector de INTEC?

[sws_red_box box_size=”630″] Miguel J. Escala – Rector [/sws_red_box]

Estoy seguro que muchos se preguntan sobre qué hace el rector de INTEC. Unos porque no lo ven, otros porque lo ven mucho, otros porque sienten que hay cosas que no se resuelven con la rapidez que quisieran y otros porque lo ven por múltiples lugares al mismo tiempo. No puedo contarles todo lo que hago en un día, pero sí les puedo decir que puedo pasar de una discusión curricular a una reunión sobre un proyecto ambiental, a una visita de una universidad extranjera, a una llamada de otro rector para invitarme a un encuentro o a reuniones administrativas. Los temas cambian, pero trato siempre de no perder de vista la Visión que tenemos que lograr y el seguimiento a los proyectos de la Estrategia INTEC 2012. Algo que disfruto, y a lo que a veces quisiera dedicarle más tiempo es a recibir visitas de estudiantes.

Hoy quisiera referirme a una reunión que tuve con una estudiante que entre otras cosas se lamentaba de la falta de materiales en nuestra biblioteca sobre el tema de la inflación. Me lució extraño y le pedí un día para hacer una búsqueda completa.

Decidí desde mi casa jugar con el catálogo de la biblioteca, como ustedes pueden también hacerlo. Recordé que la primera terminal a la que me conecté en mi vida estaba en la Biblioteca de Penn State cuando fui a estudiar en 1984. Las PCs apenas comenzaban a conocerse y lo que existía eran terminales conectadas a un computador central (main frame). El sistema, que se llamaba “LIAS”, no tenía acceso remoto, por eso una terminal de “LIAS” era mi primera parada en la biblioteca. Buscar en otras bases de datos era una actividad nocturna, cuando la conexión telefónica Dialog resultaba más económica. Uno pagaba los minutos de conexión. El INTERNET era algo muy cerrado y casi secreto.

Con las facilidades de hoy, y con lo que ofrece la biblioteca de INTEC, abrí nuestra web, un click en Biblioteca, otro en Catálogo en Línea y ya estaba en mi búsqueda. Marqué Alerta, la cual registra las publicaciones periódicas (revistas) en español y di un click en Búsqueda Avanzada. Coloqué la palabra “inflación” en el campo de Títulos y encontré 146 artículos. Luego recordé que desde el comienzo podía seleccionar Buscar en todas. Así lo hice. Fui a Bases de Datos de nuevo, puse “inflación” y esto fue lo que salió en Resultado de la Consulta: 146 en Alerta, 58 en Monografías (libros) y 129 en Banal. Nunca me ha gustado eso de “Banal”, pero ratifiqué que se refería también a artículos de revistas latinoamericanas. En conclusión, encontré 333 referencias.

Sólo tendría que anotar el número del documento y solicitarlo. Desde luego, habría que hacer una selección de lo encontrado, y programar su lectura y revisión.

Como sé que estamos suscritos a bases de datos internacionales, quería ver qué más podía compartir con mi asesorada. Di click a “Rec. por Subscripción” , seleccioné Ciencias Sociales, Fuente Académica (EBSCO), luego EBS-CO host y, por último, Economía y Negocios. Solo en esa base de datos en español obtuve 783 referencias, algunas de ellas de 2010.

Decidí limitar mi búsqueda a aquellas fuentes en que podía consultar el artículo completo: 56 artículos cuyos PDF podía bajar.

Tenía ahora 1,116 fuentes identificadas, de las cuales podía leer 389. Hubiera podido también verificar si había algunas revistas de las identificadas en INTEC, las cuales podía solicitar o buscar en otras bases de datos. Pero me parecía que 389 documentos eran suficientes para hacer un trabajo trimestral. Lo compartí con la estudiante, quien espero haya realizado un excelente trabajo.

Éstas son las cosas que también hace el rector. Espero que sirva para reforzar sus técnicas de búsqueda. Usen la biblioteca, disfrútenla, dominen el catálogo, conversen con sus coordinadores de carrera sobre materiales que no encuentren. Lo que aprendan sobre búsqueda hoy, nunca se les olvidará y se convertirá en parte de esas herramientas de aprender a aprender para toda la vida.

Más allá de eso, investiguen. No se queden con lo evidente. El espíritu reflexivo, crítico, se sustenta en el conocimiento y la búsqueda de éste. Muchas informaciones están ahí, a la espera de que alguien las conecte, las adapte y son los estudiantes e investigadores los responsables de hacerlo. Accesemos a la información para construir conocimiento, para hacer propuestas innovadoras, para prepararnos en nuestros argumentos. Estas prácticas marcan una diferencia.