La casa de la familia Duarte y Díez fue uno de los principales centros de conspiración del movimiento de independencia, de hecho, cuando Charles Gerard llegó con sus tropas a Santo Domingo en julio de 1943 se apostó frente a la casa. Desde 1967 funciona allí el Instituto Duartiano y el Museo de Duarte, con obras de arte y artículos de uso cotidiano de la familia.