George Vermenton, egresado del Instituto Tecnológico de Santo Domingo, habló con datos recientes y basado en su experiencia personal sobre cómo realizar una especialidad médica en Estados Unidos
SANTO DOMINGO. — El médico pediatra dominicano George Vermenton Molina afirmó que cada vez más estudiantes de medicina en República Dominicana están viendo a Estados Unidos como una alternativa viable para realizar especialidades médicas, pese a tratarse de un proceso altamente competitivo y económicamente demandante.
Durante la conferencia “Mitos y Realidades de Practicar Medicina en USA”, realizada en el Instituto Tecnológico de Santo Domingo (INTEC), el especialista explicó las oportunidades, desafíos y estadísticas reales del sistema de residencias médicas estadounidenses, desmontando varios de los mitos más comunes entre estudiantes y médicos jóvenes.
“El proceso no depende solamente de sacar buenas notas. Las residencias buscan perfiles completos, experiencia clínica, cartas de recomendación, investigaciones, habilidades interpersonales y conocimiento del sistema de salud estadounidense”, sostuvo Vermenton.
Según cifras presentadas durante la actividad, el “Match 2026”, principal sistema de asignación de residencias médicas en Estados Unidos, contó con 48,050 aplicantes activos para 44,344 plazas disponibles, de las cuales el 93.5 % fueron ocupadas tras el proceso inicial.
El médico destacó que cerca de un 24 % de quienes obtuvieron plazas son médicos graduados fuera de Estados Unidos (IMGs), lo que evidencia la creciente presencia internacional dentro del sistema hospitalario norteamericano.
Asimismo, indicó que los médicos extranjeros no ciudadanos estadounidenses alcanzaron una tasa de aceptación de aproximadamente 56%, mientras que aquellos con ciudadanía o residencia permanente lograron cerca de un 70% de “match”.
Durante la conferencia, Vermenton comparó el nivel de competencia para acceder a residencias médicas tanto en República Dominicana como en otros países.
Explicó que en el país más de 5,800 profesionales de la salud participaron en el examen nacional de residencias médicas de 2024 para optar por apenas 1,259 plazas disponibles. “Entrar a una residencia es competitivo en cualquier parte del mundo. La diferencia es que en Estados Unidos existen más oportunidades y un sistema más transparente”, expresó.
El especialista también abordó algunos de los principales mitos asociados a la vida médica en Estados Unidos, incluyendo la idea de que la residencia médica funciona como un empleo tradicional de horario fijo. Según datos citados en la ponencia, el 22% de los residentes trabaja más de 70 horas semanales y el 79% atiende pacientes por más de 40 horas cada semana.
Aunque el salario promedio de un residente ronda los 75 mil dólares anuales, el 95 % considera que no recibe una compensación adecuada para la carga laboral y el costo de vida actual. Vermenton destacó, sin embargo, que ejercer medicina en Estados Unidos ofrece ventajas significativas a largo plazo, incluyendo estabilidad financiera, acceso a tecnología avanzada y mejores condiciones laborales.
Las cifras presentadas indican que el ingreso promedio anual de un médico en Estados Unidos oscila entre 298 mil dólares en atención primaria y más de 417 mil dólares para especialistas, mientras que especialidades como ortopedia superan los 600 mil dólares anuales.
En contraste, señaló que países europeos como España presentan ingresos promedio cercanos a los 60 mil dólares anuales para médicos especialistas.
Medical Rotations
El conferencista aprovechó además para presentar “Medical Rotations”, una plataforma creada junto a su hermano para facilitar rotaciones clínicas y experiencias hospitalarias en Estados Unidos para estudiantes y médicos internacionales.
De acuerdo con Vermenton, estas experiencias permiten a los aspirantes familiarizarse con el sistema hospitalario estadounidense y aumentar significativamente sus posibilidades de obtener entrevistas y plazas de residencia.
“La experiencia médica en Estados Unidos y las cartas de recomendación son factores que pesan muchísimo al momento de evaluar candidatos”, explicó.
La actividad concluyó con una extensa sesión de preguntas y respuestas, donde estudiantes consultaron sobre investigaciones científicas, visas, especialidades médicas competitivas y estrategias para fortalecer sus perfiles profesionales.
“El objetivo final no es solamente ganar dinero o emigrar. Lo más importante es construir una carrera que te permita tener equilibrio entre vida personal, crecimiento profesional y bienestar”, concluyó el especialista.


