Colaboraciones

Tratado de Impaciencia: Llamado a la realidad

Por: Luvil González - abril 08, 2013

Confieso que he vivido, dijo una vez Gabo y me gustó. Yo más bien he sobrevivido durante estos últimos años. Todo fue fácil hasta salir del colegio, entonces hubo que tomar decisiones, tomar una muy difícil decisión, ser yo o complacer a los demás.

Los zapatos bajitos (cómodos) o los tacones altos (fabulosos), la ensalada o le dejo ese espacio al postre… ¡Qué complicación!. Peor, la reunión del trabajo o el ensayo de teatro, dormir o corregir el programa de clases, pintar las puertas de blanco para que peguen con el gris y crema de las paredes o dejar las puertas de marrón y solo comprar cortinas nuevas… Cine o ahorro para la compra, cine: Life of Pi (filosofía que me hará pensar) o Ralph el Demoledor (refuerzo a mi ya grave condición del Síndrome de Peter Pan).

Es horrible crecer, especialmente cuando aún te dan miradas de desaprobación al salir con los shorts que compraste a los 15 que mágicamente son lo único que aun te sirve. Salir a la calle, al mundo de inclemencias allá afuera: choferes de carros públicos sin respeto por el esmeril ajeno, muertoristas que además de suicidas son asesinos potenciales a causa de ataques al corazón, el ITBIS, la gasolina, el pasado, el futuro, el presente, el feng shui de la oficina y de la habitación.

Comencemos por el Paso 1: ¿Qué es lo realmente importante? Mi sanidad mental.

Paso 2: Enlistar prioridades en orden que lo que puedo hacer primero, no necesariamente lo que más quiero. Si fuera por mí, me brincaría el paso “Resolver papeleo en la MESCyT” y me iría directamente de viaje, a donde sea, a hacer lo que sea… o me olvidaría de aquel monstruo que debo vencer para pasar de nivel en mi vida personal.

Paso 3: Seguir la lista y repetir.

Para llegar a cualquier solución hay que darle caco al problema, obligatoriamente. Dejar la vida pasar porque sí, sin hacer planes, dejarlo fluir puede funcionar, pero sólo hasta un punto; todos los ríos llegan a una doble embocadura y si no se toma una decisión a tiempo termina uno varado sobre el delta.

Capitán, favor izar las velas y girar a la izquierda.

Luvil González

Teatro, playa, libros, baile, writing, languages, reading, walking around, música, robots, drawing, movies, sweets, trees, montañas, hugs, stars and smiles.

...

Actualmente no hay comentarios sobre Tratado de Impaciencia: Llamado a la realidad. Quizás le gustaría añadir uno de los tuyos?

Deja un Comentario

Close