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Tag: ingresos

¿Es sano endeudarse para vacacionar?

A muchos nos pasa que no tenemos dinero para irnos de vacaciones, pero esto no impide que nos resistamos ante la tentación, el acoso publicitario o la insinuación de un entorno que nos invita a endeudarnos para darnos una escapada. El consumismo nos impulsa a asumir estilos de vida fuera de nuestras posibilidades económicas para convivir en una sociedad de apariencias.

Por Víctor Féliz/Profesor de Contabilidad financiera/victorfeliz@gmail.com

A medida que nos convertimos en una sociedad sin efectivo nos resulta más fácil utilizar una tarjeta de crédito para pagar desde un pasaje de avión hasta un café, en vez de escarbar en nuestros bolsillos en busca de un billete. Eso nos hace pensar que en muchos sentidos, la deuda está relacionada con la comodidad, pero con frecuencia no disfrutamos de la misma por mucho tiempo.

Financieramente hablando, no es sano endeudarse para ir de vacaciones, lo juicioso sería, planificar con anticipación lo que se quiere hacer, calculando los costos y ahorrando para cubrirlos. Esta es la mejor forma de disfrutar un viaje, porque lo evocamos con placer y satisfacción durante mucho tiempo después, contrario a sufrir los resabios de estarlo pagando.

Nos resulta difícil visualizar lo que queremos hacer, con por lo menos un año de antelación, porque tendemos a ser muy del momento, y por esa razón vivimos como los bomberos, apagando conatos de incendios que, lamentablemente, en muchos casos terminan destruyendo gran parte de los bienes que hemos logrado.

Quizás algunos pensarán, debimos haber leído este artículo previo a la Semana Santa porque de esa forma no estaríamos hoy tan endeudados, sin embargo, nuestra intención va en dos vertientes: primero, ayudarle a salir bien de sus compromisos; y segundo, que comencemos a planificar desde ahora nuestras próximas vacaciones.

Si se endeudó, trate de saldar sus compromisos a vencimiento y, de ser necesario, haciendo algunos ajustes en sus gastos. Es importante mantener limpio su historial de crédito, no cometa el error de pagar con otras deudas porque a la larga esto le formaría una bola de nieve que no podrá detener. En caso de que la deuda incluye altos intereses, se recomienda que si cuenta con algunos ahorros disponga de los mismos para saldarla, pero con el compromiso de volver a reponerlos como si estuviera pagando las cuotas de un préstamo, con esto se ahorraría el gasto extra de los intereses.

Para sus próximas vacaciones, proyecte lo que gastó en ésta y agréguele un 25%; si desea hacer algo diferente estime lo que le costaría, entonces divida ese monto entre doce y comprométase a ahorrar ese valor cada mes, así evitaría tener que endeudarse para disfrutarlo.

Adicionalmente, puede hacer una lista de todos sus ingresos y gastos, incluyendo aquellos consumos menores que no solemos cuantificar, porque esto le permitirá reconocer su excedente o déficit mensual para organizar sus finanzas reduciendo o eliminando todos aquellos gustos (gastos) que no son necesarios.

Si queremos mejorar nuestra condición económica debemos cambiar nuestra actitud frente al dinero, solo así alcanzaremos una vida financiera estable, donde planifiquemos, prioricemos y reorganicemos nuestros gastos. No es solo un sueño, es una realidad que todos podemos lograr.

Elaboración de un presupuesto efectivo

[sws_red_box box_size=”315″]Prof. Víctor T. Féliz | Victorfeliz@yahoo.es [/sws_red_box]

Presupuestar es un buen hábito porque permite potenciar el ahorro y resolver los problemas que se presentan desde el punto de vista financiero. Tus finanzas serán sencillas, si estableces el control como hábito. Un presupuesto efectivo es una herramienta de estimación de ingresos y gastos que permite priorizar distintos elementos para satisfacer necesidades individuales y colectivas.

Sin un buen plan financiero, las personas gastan gran parte de sus ingresos sin antes cubrir sus gastos vitales y fijos (alimentación, vivienda, educación y servicios básicos), los cuales debemos financiar para poder subsistir. El presupuesto nos ayuda a distribuir nuestros ingresos en aquellas partidas prioritarias, eliminando o posponiendo las innecesarias o no urgentes. Cómo prepararlo:

1. Haga una lista de todos sus ingresos. Es necesario unificar los ingresos de todos los miembros del hogar. Si ambos cónyuges trabajan es recomendable juntar los ingresos para preparar un presupuesto conjunto, así alcanzarán más rápido el objetivo en común.

2. Liste todos sus gastos por financiamientos: cuota, intereses, comisiones, seguros de vehículos.

3. Anote cuánto gasta en comida, vivienda, educación, combustibles y reparaciones, energía eléctrica, teléfono, servicio doméstico.

4. Lleve un control de otros gastos menores: tarjetas de llamadas, meriendas, golosinas, salón de belleza, cervezas, cenas fuera, regalos cumpleaños, cigarrillos, etc. Si éstos suman más que cualquiera de los gastos anteriores no se sorprenda, que es así, aunque nunca lo haya notado.

5. Integre sus ingresos y gastos en un documento. Rebaje los gastos de los ingresos para identificar el sobrante o faltante, en este último caso debemos entonces, hacer los recortes o ajustes de lugar, en aquellas partidas que menos necesitamos para vivir.