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Tag: 66 graduacionINTEC

De Venezuela a RD: la doctora inteciana Inés Marquina nos cuenta su historia

“Aquí estoy abuelita, lo logré”, fueron las palabras de Inés al recordar su logro adquirido durante la 66 graduación del INTEC

SANTO DOMINGO- “Mi abuela materna tenía un aneurisma en la aorta, en ese momento no sabía que era, solo sabía que quería ser doctora para sanar a mi abuelita, lo cual no pude cumplir, pero le prometí que ayudaría a quienes lo necesiten, así como ella y aquí estoy abuelita, lo logré”, fue el relato con el cual Inés Maquina, graduada de Medicina del Instituto Tecnológico de Santo Domingo (INTEC), comenzó a contarnos su historia.

Oriunda de Valencia, Carabobo, Venezuela, Marquina llegó a la República Dominicana en 2016, en busca de nuevas oportunidades. “No se puede ocultar la situación tan dolorosa que estaba pasando mi país Venezuela, mi papá decidió que lo mejor era hacer mis estudios en otro país ya que sintió que tendría un mejor futuro y seguridad, lo cual no se equivocó”.

Con tan solo 17 años trajo sus sueños y miedos en una maleta a una isla de la que pasó de ser turista a formar parte de su gente.

1. ¿Cómo te sentiste al recibir tu título del INTEC?

Siento que eso es algo inexplicable, ese momento es único sentir que todos tus sacrificios y los de tu familia valieron la pena. Sentí una ola de emociones felicidad al ver que lo logré y tristeza de que ya las cosas no serán como antes. Fueron 4 años llenos de momentos únicos que llevaré siempre conmigo.

2. ¿Cuál fue la experiencia más retadora?

Tener que retirarme un periodo largo de la universidad. Ya estaba en INTEC, había conocido nuevas personas me sentía cómoda nuevamente, pero llegó el momento de tener que retirarme porque tuve inconvenientes con mi partida de nacimiento y tuve que salir para poder resolverlo, consiguiendo una documentación para ello.

Realmente pensé que jamás volvería a estudiar por la situación en mi país, motivo a que todo estaba paralizado y, por ende, era muy difícil poder sacar alguna documentación. Pero la vida siempre me ha hecho coincidir con las personas indicadas.

En ese lapso de tiempo que estuve retirada decidí trabajar, lo cual fue un reto, porque lo que estaba haciendo era algo totalmente diferente a lo que estaba estudiando y era la primera vez que trabajaba, pero Dios tenía un propósito en ese lugar para mí.

Cuando me hicieron la entrevista me preguntaron “¿Por qué yo estaba buscando ese trabajo (auxiliar contable)? si era estudiante de Medicina”, y mi respuesta a esa pregunta fue: “En la vida hay que aprender a hacer un poco de todo, no sé nada, pero aprendo rápido”, y le expliqué mi situación. Mientras le contaba estaba llorando porque yo solo quería terminar mi carrera.

A todas estás yo no sabía que la entrevistadora tenía un cargo en la universidad en donde había iniciado mi carrera antes y resulta que, cuando me inscribí en dicha universidad, se entregó un documento original apostillado, y ella logró hacer que la universidad me lo entregara.

3. Aprendizaje más valioso

Nunca rendirme y dar todo de mí.

4. ¿A quiénes agradeces el haber llegado hasta aquí?

Primeramente, a Dios, luego a mis padres, especialmente mi mamá por ser ese soporte durante estos años y en medio de esos momentos en lo que solamente quería tirarlo todo; ella solo me levantaba y me decía “tú puedes Inés”. Mi mamá me enseño con su ejemplo a ser perseverante en todos los sentidos de la palabra.

Y sin quitar importancia a mí misma, por siempre mantener mis metas claras, aunque muchas veces se nublaban, pero nunca desistí.

5. Extrañaré del INTEC…

 A Carrión, colaborador en el área de seguridad del INTEC quien, con su manera tan genuina de saludar, alegraba a cualquiera que tuviera un mal día.

Inés Marquina junto a Sergio Carrión, personal de Seguridad del INTEC

6. Consejo para quienes aún están estudiando tu carrera

No te rindas y hazlo con pasión, en Medicina se necesitan más médicos con humanidad y vocación. Si estás aquí no es casualidad tienes un gran propósito, así que no te rindas.

Te diré unas palabras que me dijo una doctora muy especial que quedaron plasmadas en mí y espero que en algunos de ustedes también: “Si quieres ser médico de escuelita quédate siendo eso, pero si quieres ser grande anda con los grandes y date duro”.

7. ¿Cuáles son tus próximos pasos?

Me enamore de República Dominicana, quisiera terminar completamente mi formación como médico aquí.

La directora de Hospiten, doctora. Milagros Alcantara, quien es una persona maravillosa tanto profesional como en lo personal, me ofreció trabajar con ellos hasta que pueda obtener cédula dominicana y pueda hacer mi especialidad en este país. Mi historia apenas inicia.

 

Lía Carrasco: “Poca gente sabe qué es lo que hacemos los cineastas”

Durante el discurso en la sexagésima sexta ceremonia de graduación, la egresada de Cine y Comunicación Audiovisual del INTEC, exhortó a los graduandos a ser parte del cambio en la sociedad: “Hagas lo que hagas, te van a juzgar. Depende de ti demostrar de qué estás hecho”

SANTO DOMINGO- En la sexagésima sexta ceremonia de graduación del Instituto Tecnológico de Santo Domingo (INTEC) Lía Carrasco, egresada de Cine y Comunicación Audiovisual, se convirtió en la primera profesional de su carrera en pronunciar el discurso en representación de todos los graduandos.

“Poca gente fuera de la industria sabe qué es lo que hacemos los cineastas”, fue una de las primeras afirmaciones que conectó con la audiencia y que, al mismo tiempo, reflejó una de las tantas realidades del ámbito profesional de los cineastas en el país.

La hija del fenecido músico Pachy Carrasco tuvo una disyuntiva sobre qué hacer con su vida seis meses después de su graduación de bachillerato, Lía se convirtió en estudiante de Relaciones Internacionales en España, en busca de una beca prometida que nunca llegó.

“Estaba viviendo el que creía que era mi sueño, salir de mi país para siempre. Estudiar una pincelada de la política y la sociedad europea me abrió mucho la mente, principalmente porque comparaba todo con mi país y veía aún más claro el desbalance social y las carencias que dejaba atrás. Aprendí mucho y agradezco demasiado la oportunidad, pero no voy a negar que la clase que más curiosa me parecía y la que más disfruté fue una electiva de relleno que tuve que tomar para cumplir con los créditos suficientes de ese semestre: ¨Historia del cine y de la fotografía¨”.

El intento fallido de conseguir la beca en España le hizo retornar al país. No tardó mucho en enlistarse a una pasantía y, tras trabajar en una de las producciones de televisión más grandes del país, supo que lo suyo era el mundo del cine, lo cual la motivó a ingresar al INTEC.

A lo largo de su trayectoria, emprendió una serie de retos que le permitieron encontrarse con una vocación y una razón de ser: la responsabilidad de dar a conocer historias de personas marginadas y excluidas de la sociedad.

INTEC entregó a la sociedad 841 nuevos profesionales de grado y postgrado, durante su sexagésima sexta ceremonia de graduación

“Cuando entendí esto, me di cuenta de que mi sueño no era sumarme a la fuga de cerebros. Si no, indagar en las problemáticas sociales de mi país y visibilizarlas, con la esperanza de darlas a conocer de forma nacional e internacional, buscando que se les preste la atención debida”, expresó en medio de su discurso de graduación, en que la universidad entregó 841 nuevos profesionales de grado y postgrado.

Tras haber culminado su carrera con un promedio de 4,0, agradeció los conocimientos adquiridos a sus docentes, familiares, amigos y compañeros, quienes estuvieron con ella a lo largo del proceso. Mientras conversaba con La Colmena, recordó con nostalgia sus mejores momentos en el campus.

Lía Carrasco, egresada de Cine del INTEC, durante su discurso de graduación

“Extrañaré los momentos jocosos que surgían con mis compañeros en los rodajes, esas experiencias no se olvidan. Tener que ingeniarnos cosas en el momento para poder cumplir con nuestro cometido (muchas veces muy ambicioso) era horrible en el momento, pero extremadamente bueno al final”, relató.

Entre sus exhortaciones finales durante el discurso de graduación, motivó a la generación de profesionales a “ser el cambio”, no olvidar sus valores y estar abiertos a recibir otros puntos de vista. “No nos quedemos encerrados en nuestras burbujas y atrevámonos a luchar por los que no pueden. Cuestionémonos, pero no nos oprimamos. Y, pase lo que pase, no nos olvidemos de que somos responsables de nuestra realidad; y de que esa realidad tiene el poder de contribuir de manera positiva en la sociedad. No seamos el estereotipo”.

Una de las frases que resonó en la audiencia fue que “los estereotipos siempre van a estar allí, y depende de nosotros identificarnos con ellos o no. Hagas lo que hagas, te van a juzgar. Depende de ti demostrar de qué estás hecho y, sobre todo, qué es eso que le devuelves a la sociedad”, expresó con vehemencia.