El boom de la inteligencia artificial multiplicará por nueve el tráfico mundial de internet para 2029

¿Qué habría pasado si Cristóbal Colón hubiese llegado a América con un teléfono inteligente en la mano? La premisa suena a ciencia ficción, pero sirve para poner en perspectiva la velocidad vertiginosa a la que nos movemos. En apenas 30 años de evolución comercial, las redes móviles han pasado de transmitir simples voces a sostener el peso de la Inteligencia Artificial (IA). Y esto es solo el calentamiento.

Se estima que para el año 2029, el tráfico de datos generado por la IA se multiplicará hasta nueve veces. Las bandas de frecuencia actuales se están reordenando para darle espacio a esta avalancha de información.

Las aulas del Instituto Tecnológico de Santo Domingo (INTEC) se convirtieron en una ventana hacia lo que nos espera en la próxima década durante el conversatorio El Futuro de la Conectividad: 5G, IA y más allá. Lejos de los discursos técnicos impenetrables, la discusión aterrizó las promesas de la tecnología en nuestra cotidianidad, guiada por Elly Jhoally Santana, egresado de la universidad, especialista con más de dos décadas de experiencia y gerente en Huawei Technologies.

La tesis central de la noche fue clara: la IA que estamos empezando a normalizar en nuestros teléfonos exige una supercarretera de datos que solo el 5G puede pavimentar, preparando el terreno para la revolución del 6G.

El hambre de la Inteligencia Artificial

Muchos ven a la IA como un simple oráculo de bolsillo al que le hacemos preguntas, pero el verdadero salto ocurre cuando la IA se convierte en un agente activo. Un sistema que monitorea la cuna de un bebé de noche, un vehículo que toma decisiones de vida o muerte en milisegundos, o un perro robótico haciendo entregas a domicilio.

Para que la IA funcione con reflejos casi biológicos, necesita dos cosas vitales: velocidad de subida, unos 20 MB por segundo constantes y baja latencia que es el tiempo que tarda la red en reaccionar.

«Si estamos en un vehículo autónomo y el sistema no recibe o no responde a tiempo, puede suceder un accidente. Por eso la latencia es crítica para emular la respuesta humana«, reflexionó Santana ante los estudiantes de ingeniería y software presentes.

Redes que transforman realidades

La tecnología está transformando la educación y la salud, permitiendo tutores virtuales de IA que nivelan la calidad educativa y la telemedicina asistida por 5G para diagnósticos rápidos en zonas remotas. Además, se extiende al campo con granjas acuícolas automatizadas y monitoreo agrícola inalámbrico, demostrando una revolución en múltiples sectores productivos y sociales.

Pero el ecosistema tecnológico ya tiene los ojos puestos en el siguiente escalón. Mientras el 5G nos conecta rápido, el 6G promete la hiperconectividad con latencia cero. Se habla del nacimiento de una IA nativa en la red, capaz de soportar conexiones holográficas y experiencias sensoriales profundas que hoy solo vemos en el cine. El encuentro, impulsado por el Observatorio Nacional de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (ONTIC) y el Comité de Ingeniería Electrónica, dejó un mensaje: el futuro no está atado a un cable en la pared, es completamente inalámbrico, y ya está tocando a nuestra puerta.

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