El Campus

Gustavo Ripoll, dio aliento de vida a los dominicanos

Por: Rossbell De la Rosa - diciembre 14, 2020

El ingeniero mecatrónico egresado del INTEC es una de las mentes brillantes tras la fabricación de los ventiladores mecánicos AirINTEC

La búsqueda constante de soluciones innovadoras a los problemas que aquejan a la sociedad fue el motor de arranque que hizo que Gustavo Ripoll se levantara de la cama de recuperación en que se encontraba, tras sufrir un aparatoso accidente, para dedicarse a un proyecto que ayudó al país a combatir la pandemia de COVID-19.

El 18 de noviembre de 2019 Ripoll fue impactado por un vehículo mientras transitaba en su motocicleta, accidente que le provocó la rotura de tibia y peroné con complicaciones. Desde la fecha, tuvo que ser sometido a cuatro operaciones para la reconstrucción de su pierna derecha, “independientemente de la gravedad de la situación, gracias a Dios, pude ayudar a desarrollar el proyecto en el que estuve involucrado desde mi silla de ruedas”.

La necesidad de aportar en una situación extraordinaria como la pandemia generada por el COVID-19, fue el impulso para fabricar ventiladores mecánicos de bajo costo, tras identificarse una cantidad limitada de estos equipos en el sistema sanitario nacional. Ripoll, quien se define como aficionado de la tecnología y creador de proyectos, es ingeniero Mecatrónico egresado del Instituto Tecnológico de Santo Domingo (INTEC).

En la actualidad, además de los ventiladores, se dedica a la fabricación de máquinas automáticas de manufactura, así como a la creación de prototipos de productos y desarrollo de proyectos de ingeniería.

DE LA IDEA A LA ACCIÓN

Ripoll escuchó por primera vez la idea de fabricar los ventiladores iniciativa través de la comunidad de Makers Internacional de la que es parte. De inmediato se cuestionó si podría replicar la iniciativa en el país.

“El diseño y prueba del primer prototipo fue de una semana, luego este se fue perfeccionando, cambiando materiales y mejorando estándares de fabricación, con una duración de dos a tres meses para ponerse en producción” explica Ripoll sobre el tiempo que tomó producir el primer ventilador mecánico fabricado en INTEC.

En el proceso de diseño enfrentaron complicaciones para adquirir materiales, dadas las limitantes que había entonces en el tránsito de productos a nivel internacional ante los cierres de fronteras, que dilataban los pedidos.

Sin embargo, relató que “la perseverancia y seguir buscando soluciones alternativas para los problemas que se fueron presentando día a día hicieron que este proyecto sea una realidad”. Mientras se mantenía al tanto de todos los detalles utilizando las plataformas digitales que le transportaban desde su casa a los laboratorios del INTEC.

UN ALIENTO

Una vez se realizó el primer prototipo, con los equipos tecnológicos del INTEC, Gustavo y su compañero Pedro Disla, coordinador del Laboratorio Haas Tecnical Center del INTEC, decidieron presentarlo a su Alma Máter para procurar una producción en masa. “me sentí bastante bien cuando vi que yo no era el único con deseos de aportar en esta área y pudimos formar un equipo de trabajo multidisciplinario con personas de alto nivel en todas las áreas de las ciencias”, dijo Ripoll.

En abril, el INTEC firmó un convenio de colaboración con el Ministerio de Salud para la fabricación de 100 ventiladores, a los que se unirán a otras 100 unidades que el INTEC financió con recursos recolectados mediante donaciones de los miembros de su comunidad académica y otras instituciones, y otras 100 unidades en curso con recursos propios para un total de 300 ventiladores.

“Nuestro ventilador puede evitar la muerte o daños cerebrales en una persona en gravedad, puede utilizarse en ambulancias, hospitales con las mínimas facilidades y sobre todo es de fácil uso”, explica el ingeniero.

“En la tecnología sostenible está el futuro, no existe otro camino viable que pueda llevar a nuestra sociedad hacia un mejor mañana. Es una decisión colectiva de nosotros hoy, la que va a definir cómo viviremos y cómo lo harán nuestros hijos”.

Se encuentran ubicados en el Hospital Docente Universitario Dr. Darío Contreras, Hospital General Plaza de la Salud, Centro de Diagnóstico Medicina Avanzada y Telemedicina, Hospital Materno Infantil Santo Socorro, Hospital Dr. Félix Maria Goico, Hospital Luis Eduardo Aybar, Hospital General y de Especialidades Nuestra Señora de la Altagracia, Hospital Docente Dr. Francisco E. Moscoso Puello, Hospital Dr. Jaime Oliver Pino, Hospital Nuestra Señora del Carmen, Hospital Inmaculada Concepción, Hospital Dr. Toribio Bencosme de Moca, Instituto Materno Infantil y Especialidades San Martin de Porres y Hospital Metropolitano de Santiago. También está en el Hospital de Especialidades Médicas Materno Infantil Dr. Paulino Reyes (HEMMI), Clínica Unión Médica del Norte, Clínica Corominas, Hospital Presidente Estrella Ureña y Hospital Municipal Jánico.

Los principales miembros del equipo de trabajo fueron los ingenieros Gustavo Ripoll, Adrián Martínez, Pedro Disla y el doctor Pablo Smester. Además, los Ingenieros, Jessica Pamela Feliz, Omar Pool, Javier Fernández, Arturo Del Villar, Luis Toirac y José Manuel Cabrera. Así como también las empresas Farco, Rockwell y Plásticos Multifor.

Los ventiladores mecánicos AIR INTEC son entregados directamente al Ministerio De Salud Pública, que se encarga de distribuirlos en los centros sanitarios donde más se necesitan en todo el país.

 

Rossbell De la Rosa

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